Por una negligencia médica, una mujer quedó con discapacidad. Le practicaron mal una operación de cadera, que le dañó el nervio ciático. La paciente demandó de los médicos y del Instituto Nacional de Rehabilitación el pago del daño material y moral. Los demandados argumentaron que sí habían informado a la paciente sobre los riesgos de la cirugía. La Suprema Corte determinó que la falta de información de los riesgos quirúrgicos hace procedente solicitar una indemnización por #DañoMoral. Los médicos deben entregarle al paciente cartas de consentimiento informado. La Corte amparó a la mujer para que reciba una indemnización. Amparo Directo 42/2012. Ponente: Ministro José Ramón Cossío. Engrose: http://bit.ly/2MlIGmc #SentenciasRelevantes #LaCorteProtegeTusDerechos