«Las nuevas autoridades de Hacienda sabían que tenían una bomba de tiempo en las manos y debían trabajar rápidamente para desactivarla», opina Enrique Quintana.
«Las nuevas autoridades de Hacienda sabían que tenían una bomba de tiempo en las manos y debían trabajar rápidamente para desactivarla», opina Enrique Quintana.