Pemex corre el riesgo de convertirse en un dolor de cabeza para las finanzas del país, pues hay al menos tres riesgos que preocupan a Moody’s acerca del manejo que le dará el nuevo gobierno.
Pemex corre el riesgo de convertirse en un dolor de cabeza para las finanzas del país, pues hay al menos tres riesgos que preocupan a Moody’s acerca del manejo que le dará el nuevo gobierno.