Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, el negocio de las gasolinerías se convirtió en un gran festín al que fueron invitados familiares del mandatario, funcionarios, exgobernadores, alcaldes, caciques políticos, diputados y senadores, líderes sindicales, prestanombres y otros contratistas consentidos./ Reportaje especial de Mathieu Tourliere