En las críticas sobre las suspensiones en casos de presunta corrupción, cuyos alcances ya expliqué en un hilo, es importante tomar en cuenta que todas las órdenes de aprehensión han sido giradas por jueces federales. El Poder Judicial cumple así, con sus atribuciones constitucionales.
No sobra recordar que las suspensiones otorgadas no operan si son delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa y si el quejoso no se presenta en tres días ante el juez que giró la orden. Por tanto, en modo alguno implican impunidad.